CAPÍTULO NOVENTA Y UNO

Un Alfa Persistente y una Noche Ocupada

Joel se sentó al borde de su cama, recién salido de la ducha pero aún sintiendo el dolor de su sesión de entrenamiento anterior. Su lobo se había calmado un poco, aunque no estaba completamente satisfecho.

—Necesitas verificar cómo está ella—gruñó suavemente...

Inicia sesión y continúa leyendo