CAPÍTULO NOVENTA Y OCHO

La Ira de un Alfa

Dos Días de Silencio

La manada se asfixiaba bajo un terror no dicho.

Habían pasado dos días, y Emerald aún no había abierto los ojos.

Dos días de Joel sentado junto a su cama, su presencia era una tormenta esperando estallar.

Dos días de sangre y fuego mientras desataba su ira...

Inicia sesión y continúa leyendo