Capítulo 27 Capítulo 28

Adriano

Ámbar entró a mi despacho sin tocar, como siempre, con una carpeta en la mano y esa cara de cazadora que se le pone cuando encontró algo.

—Tengo el rastro completo de Bruno —dijo, dejando la carpeta sobre mi escritorio—. Las empresas fantasma por las que mueve el dinero, los testaferros, l...

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