Capítulo 43 Capítulo 44

Ámbar

Cuando escuché la voz de Adriano en la puerta, casi lloro de alivio.

Llevaba veinte minutos aguantando a Bruno. Veinte minutos de sonrisas, de "un asunto de negocios", de esa forma suya de pararse demasiado cerca, de mirarme demasiado, de dejar caer cumplidos envueltos en cortesía que me...

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