Capítulo 48 Capítulo 49

Adriano

No esperé a la mañana. Esa clase de cosas no esperan.

En cuanto Julián salió de mi despacho, agarré el teléfono y empecé a mover las piezas, una por una, con la frialdad con que muevo un negocio, solo que esta vez lo que estaba en juego no era dinero.

Era ella.

Lo primero fue el abog...

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