Capítulo 72 Capítulo 73

Ámbar

Dormimos tres horas. Yo, en realidad, ninguna.

Me quedé mirando el techo con la imagen de esa caja vacía pegada en los ojos. El rectángulo limpio en el polvo. La firma torcida del abogado en el libro. El sello azul de Seguridad. Y a Adriano, en la oscuridad del subsuelo, cerrando ese lib...

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