Capítulo 9 Capítulo 9

Ámbar

Apagué la lámpara y me fui a dormir con un juramento: ese segundo contra la mesa no se repetía nunca más.

El juramento aguantó lo que aguantan los juramentos que una hace enojada y a oscuras. Poco.

Al día siguiente, con el sol y el café, ya no había tiempo para pensar en bocas a un cent...

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