Capítulo 138: El único en quien puedo confiar eres tú

Rachel se quedó paralizada, con cada músculo tenso.

Levantó la cabeza de golpe y allí en la puerta estaba Arthur, vestido con sus pequeños pijamas de dinosaurio, sosteniendo el pequeño molinete que adoraba. Sus ojos redondos estaban muy abiertos, su cabeza inclinada en curiosidad inocente mientras ...

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