Capítulo 147 Recuperando lo robado

Anna irrumpió en la oficina sin golpear, sus tacones resonando en el suelo pulido con clics agudos y furiosos.

La expresión en su rostro era una mezcla de indignación y orgullo herido, la clase de cara que se pone cuando esperas elogios pero solo encuentras un frío desdén.

—¡Sr. Lancaster! ¿Qué si...

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