Capítulo 349 Posición de vaquera

Una mano cálida cubrió el dorso de su mano, tomando el ligero peso.

—Déjame —dijo él en voz baja, cerca de su oído.

Ella no se negó, inclinando ligeramente la cabeza, sintiendo las yemas de sus dedos rozar cuidadosamente su lóbulo mientras le quitaba el pendiente.

El metal se sentía frío, pero su...

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