Capítulo 38 ¿Eras la mujer esa noche?

Durante tres años, Sebastián había estado encerrado en una prisión de su propia creación — una jaula construida de sospechas, rabia y las mentiras que eligió creer.

Pero ahora… Arturo era su hijo. Su carne y sangre.

La verdad no solo lo golpeó; lo destrozó como una bola de demolición, astillando c...

Inicia sesión y continúa leyendo