Capítulo 81 Quédate una noche

Sebastian se sentó en el coche, viendo cómo su silueta decidida desaparecía detrás de la puerta de otro vehículo. Su puño golpeó con fuerza el asiento de cuero a su lado, el sonido sordo absorbido por el silencio aislado de la cabina.

El aire dentro se sentía pesado, sofocante.

¿Extraño? ¿Ella que...

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