Capítulo 1048 Buena chica, relájate

—Tengo miedo.

Su voz era ronca, apenas un susurro.

—Desearía poder llevarte en mi bolsillo y llevarte conmigo a todas partes. ¿Cómo podría dejarte?

Ella lo escuchó, pero no lo creyó.

Alexander la observó quedarse en silencio nuevamente y no pudo evitar hablar suavemente.

—Victoria, te importo, ...

Inicia sesión y continúa leyendo