Capítulo 20

ARIA

Me quedé sentada allí durante horas. La habitación se oscureció al llegar la noche, y aún así no podía moverme. Mi mano seguía envuelta alrededor de la de papá, aferrándome a lo único sólido que quedaba en mi mundo.

Las lágrimas habían cesado. Ahora solo había vacío. Un espacio hueco donde so...

Inicia sesión y continúa leyendo