CAPÍTULO 131

Me tragué mi orgullo.

Y al decir tragué, quiero decir que casi me ahogo con él antes de forzar las palabras a salir. —Está bien— gruñí. —¿Qué necesito hacer?

Silencio.

Oh, por el amor de—

—Zarek— espeté.

—Ah, ahí está— dijo con desdén. —La súplica renuente en busca de orientación. Calienta mi f...

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