CAPÍTULO 191

POV de Amelia

Unos días después.

Los gritos eran deliciosos esta noche.

La mazmorra resonaba con su agonía—cruda, desgarrada, primitiva. Como música compuesta por el mismo diablo, y yo era la directora, con la batuta goteando sangre.

Colgaba de las cadenas como una marioneta rota, con los brazos e...

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