CAPÍTULO 253

Aullé. Fuerte. Crudo. Implacable.

Un sonido nacido de furia y desafío, resonando en las paredes de piedra como un tambor de guerra.

Que el bastardo me escuche.

Que sepa que sigo respirando. Sigo pensando. Sigo siendo peligroso.

—¡MALDITO BASTARDO!— rugí, con la voz quebrada de rabia. —¿Crees que ...

Inicia sesión y continúa leyendo