CAPÍTULO 255

Escuché sus pasos antes de verlo—pisadas agudas cortando el silencio, lentas y seguras, como si tuviera todo el tiempo del mundo para enfrentarse a mí.

El Rey Hechicero.

Levanté la cabeza con una sonrisa ensangrentada, saboreando hierro, dejando que manchara mis dientes mientras el bastardo entrab...

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