Capítulo 41 Deseos ocultos

Tras ver su mirada entusiasmada, esperando por su respuesta, eliminó sus reservas y vergüenza y comenzó:

—Necesito dinero —comenzó.

La vampira se quedó mirándolo y después comenzó a reír.

—¿Tú?

—Sí, yo.

—Nicolás, esto es maravilloso.

—Honestamente, no le encuentro lo maravilloso.

—El gran Nicolás ...

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