Capítulo 46 Licántropos

Los dedos de Nicolás se deslizaron sobre su cuerpo y la arrullaron de una forma tal, que Angy se había quedado profundamente dormida tras los embistes acometidos durante la mayoría de la noche.

Nicolás, por su parte, no podía dormir. Después de aquel arrebato carnal tan poco usual en alguien como él...

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