Custodia policial

—Es la señorita Nova —tartamudeó Kiara.

—¿La señorita Nova? —murmuró Collins, deteniendo el coche, lo que hizo que las llantas chirriaran ruidosamente.

Kiara jadeó fuerte, tratando de cubrirse la cara.

—Habla con papá, cariño —dijo Collins, desabrochándose el cinturón de seguridad.

—¿Estás enoja...

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