Final

Ocho meses después...

El fuerte instrumento resonaba junto con los vítores del público. Sostenían sus manos juntas con un micrófono rosa, vestidas de manera femenina y con hielo y oro en sus cuellos.

Reconocieron el fuerte grito y le sonrieron...

—Vamos. Tú puedes hacerlo— gritó ella mientras col...

Inicia sesión y continúa leyendo