Capítulo 120 Mi noche de bodas desapareció

MILA

Cielos, tuve sexo con él. Y apuesto a que valía la pena recordarlo. O sea, ¡qué idiota soy! Suelto un sollozo chiquito, como hipo.

—¿De verdad no te acuerdas?

Algo titila en la expresión de Fin: un destello de preocupación, ¿o tal vez de dolor? Sea lo que sea, es fugaz. Ahí está y luego ...

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