Capítulo 121 Demasiadas pruebas, pocos recuerdos

MILA

Ladea la cabeza para mirar, y se me voltea el estómago.

Uf. Lo que sea que provocó lo de anoche también tiene la culpa de que lo haya dicho en voz alta.

—Mmm. Sí lo son. —Levanta la mirada; sus ojos grises se ven casi plateados bajo un rayo de sol—. Creo que eso fue el resultado de nuest...

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