Capítulo 127 Ella olvidó; él se hace el olvidado

FIN

Suelta un largo suspiro y niega con la cabeza con resignación.

—Eres como el consolador de las consecuencias de mi vida.

—Por lo menos no necesitas lubricante.

—¡Ay, Sarai! —Levanta el brazo y empieza a soltarse del mío. Ignoro el instinto de apretarla, de jalarla en dirección contraria—...

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