Capítulo 16 El Trato Más Peligroso de Todos

Fernando

Aunque te prestaría mi miembro, mi boca y mis dedos con la frecuencia que quisieras, pienso, pero me guardo el comentario.

—Si me sumo a tu plan —dice con un resoplido—. Por tres meses de... —sus ojos me recorren con especulación y casi me río.

—Sí, ese podría ser un beneficio, supon...

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