Capítulo 33 Si esto es venganza, que alguien me salve

Fernando

—Ves, te dije que podía hacer negocios mientras echa una meada.

Levanto la vista de mi teléfono, molesto por descubrir que mi mente todavía está en Manuela, pero más molesto al descubrir que Fin lleva esa sonrisa de comemierda suya.

—Se llama multitarea —replico, sacando la silla...

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