Capítulo 7 Cada Gemido Me Pertenece

Manuela

Sus labios exigentes recorren mi cuello; lame, succiona y me tienta con los dientes. El placer me recorre en impulsos mientras me arqueo contra él, deleitándome en la firmeza evidente a través de mi vestido.

—Me vestí para molestarlo a él.

—¿Te acuestas conmigo también para molestarlo...

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