Capítulo 89 Mi lengua necesita una correa

Manuela

Nos sirven champán y comenzamos a socializar, con Fernando deteniéndose para intercambiar trivialidades con la gente de aquí y allá. Me ruborizo de placer cuando me presenta como su novia, su media naranja, y una vez simplemente como "la mujer que amo".

¡Me desmayo!

Dado que ya he visto p...

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