Capítulo 24 - Luna Rivera

¡Despidiéndonos!

El viaje a Nicaragua fue en total silencio. Solo quería estar en silencio con mis recuerdos y emociones. Romolo estaba mirando su celular, leyendo correos electrónicos.

No tardamos mucho en llegar. Tan pronto como bajamos, un hombre se acercó a nosotros.

—Señorita Rivera, mi...

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