Capítulo 90 90

CAPÍTULO 90: RUMI

El silencio en la línea se sentía lo bastante pesado como para asfixiar a cualquier lobo.

—Felix, háblame —exigí, apretando más el teléfono mientras mi corazón no dejaba de latir—. ¿Qué te dijo el secretario del Alto Consejo?

—Mi medio hermano no obtuvo libertad condicional tota...

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