Capítulo 37 TEMBLANDO EN EL ASIENTO DE CUERO.

El silencio dentro de la cabina blindada era asfixiante. Las ventanas tintadas convertían el exterior en una sucesión de luces borrosas de neón y farolas naranjas, mientras el zumbido constante del motor de alta cilindrada era el único sonido que llenaba el espacio entre nosotros.

Me apoyé contra e...

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