Capítulo 56 MI PALABRA BASTA.

El silencio cayó sobre el patio interior con la velocidad de una guillotina. Zeus dejó de avanzar, manteniendo su postura defensiva, pero sus orejas se movieron hacia atrás, reconociendo el sonido del mecanismo metálico.

Los sicarios que me apuntaban bajaron las armas de inmediato, apuntando los ca...

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