Capítulo 40 Sorprendidos

La orden de encierro dictada por Arturo finalmente quedó sin efecto a la mañana siguiente. Con la mente ocupada en la investigación y varias reuniones fuera de la ciudad, el patriarca salió temprano, dejándole a Nanda la libertad de andar por la casa libremente. Pero para ella era una farsa: moverse...

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