Capítulo 50 Obediencia

En el interior de la biblioteca, el ambiente se sentía sofocante. Arturo se mantenía de pie junto a uno de los estantes, con la mirada fija en Nanda mientras imponía su voluntad sin el menor remordimiento. Ella permanecía erguida, pero derrotada; ya no tenía fuerzas ni aliento para seguir enfrentánd...

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