Capítulo 58 Bajo vigilancia

Arturo llamó a los guardias sin apartar la vista de los monitores de seguridad, donde seguía repasando los movimientos de la noche anterior.

—Que suba Pol inmediatamente —ordenó cortante y con superioridad.

Pocos minutos después, la puerta se abrió y el guardaespaldas entró con paso firme, plantán...

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