Capítulo 102

Frederick embistió con una intensidad brutal, y el placer abrumador les arrancó gemidos incontrolables a ambos.

Las uñas de Charlotte se le clavaron en la espalda, dejando leves marcas rojas. Esos arañazos felinos no hicieron más que avivarle aún más el deseo.

Frederick la alzó sobre él, con las m...

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