Capítulo 13

—Perdiste, nada de trampas. Quítatelo y deja que te toque.

Los ojos de Charlotte estaban entrecerrados, pero sus manos fueron rápidas mientras desabotonaba la camisa de Frederick.

Sin ningún reparo, amasó los músculos de su pecho.

Satisfecha con aquella sensación familiar, Charlotte siguió amasan...

Inicia sesión y continúa leyendo