Capítulo 298

El pene de Byron volvió a embestir, golpeando con ferocidad docenas de veces hasta que por fin alcanzó la parte más profunda de su garganta y eyaculó.

El semen espeso llenó la boca de la mujer, haciéndola arcadas sin control.

Pero Byron se negó a retirarse; siguió moviéndose con embestidas cortas ...

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