Capítulo 524

—¡Es demasiado... ya no puedo aguantar!

En un instante, Charlotte gimió, con la expresión perdida, mientras las piernas se le aflojaban y cedían bajo ella.

Pero Frederick solo se volvió más intenso; su gruesa verga embestía sin tregua dentro de su coño, con los ojos clavados en la carne sensible q...

Inicia sesión y continúa leyendo