Capítulo 45

—¡Emily! —Amelia irrumpió por la puerta y se lanzó a sus brazos.

Emily se había ido ayer con cara de bastante molesta, y Amelia había estado preocupadísima.

Le rodeó el cuello con los brazos y le plantó varios besos en la mejilla—. Emily, ¿estás bien? Nadie te molestó, ¿verdad?

La calidez de ser ...

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