Capítulo 100 El Fin del Imperio

Adrián se paseaba de un lado a otro en su oficina, su ceño fruncido y la mandíbula apretada. Algo no encajaba. La información que acababa de recibir lo había dejado inquieto, algo que no solía suceder con frecuencia. La noticia de que Aitana Alarcón estaba transfiriendo todos sus activos a varia...

Inicia sesión y continúa leyendo