Capítulo 90 El Rastro Perdido

El reloj marcaba las seis de la tarde cuando la llamada llegó al despacho de Adrián. La oficina estaba bañada por una luz tenue, el sol apenas brillaba sobre las montañas que rodeaban la mansión donde operaba. Sus ojos se entrecerraron mientras sostenía el teléfono, con el ceño fruncido, esperando l...

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