Capítulo 98 C-98

Sarah creyó que podría dormir tranquilamente después de la cena, pero cada vez que cerraba los ojos recordaba los labios de Amadeo sobre los suyos y la manera en que él había pronunciado aquellas palabras junto al mar. Déjame demostrarlo. Era fácil repetirlas en su memoria, mucho más difícil decidir...

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