Capítulo 30 Capitulo 30

Adrián bajó del coche con impaciencia, cerrando la puerta con más fuerza de la necesaria. El sonido seco resonó en el silencio de la entrada de la mansión, pero no le importó. Su corazón latía rápido, una mezcla de ansiedad y urgencia corriendo por sus venas.

Entró en la casa y recorrió los pasillo...

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