Capítulo 37 Capitulo 37

El reloj marcaba las cinco con dieciocho minutos. El aire dentro de la mansión estaba tibio, perfumado con la fragancia tenue de las flores que adornaban el recibidor. A lo lejos, el canto agudo de un mirlo se colaba por los ventanales entreabiertos del salón principal. Nelly cerró el libro con un s...

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