Capítulo 7 Eres menor de edad.

-Pare por favor, no siga, dijo Raquel mientras sentía las manos de Daniel en sus piernas.

Esto hizo que él de inmediato parara y se alejara de la chica.

Aunque Raquel deseaba que Daniel le hiciera el amor como la primera vez, él la había hecho sentir mal con lo que le dijo, estaba claro que ella no le gustaba tanto como él a ella, que él no haría nada por intentar estar juntos, así que, siendo una chica sensata, lo mejor era dejar las cosas en claro para evitar un sufrimiento más adelante.

Entraron al auto, él muy excitado por el beso y ella que no podía dejar de respirar fuertemente.

-Que fue eso, me acabas de decir que esto se limita a que soy tu alumna y me besas de esta manera, no entiendo nada.

-Me vuelves loco Raquel, esto no me había sucedido con nadie, te lo juro, pero no puedo, eres menor de edad, entiéndelo, todavía si solamente fueras mi alumna, dejaría mi ética de lado por ti, pero no puedo.

Arrancando el auto y dejando a Raquel con la boca abierta por la confesión que le había hecho, el profesor la llevó hasta la entrada de la facultad, tomó su mano y la besó.

-Solo puedes ser mi alumna Raquel.

La mirada de Raquel, lo hizo arrepentirse una y mil veces de haberla besado, la chica era hermosa, inocente hasta cierto punto, había confiado en él y estaba seguro que tendría problemas con esta chica.

-Buenas noche profesor, nos vemos mañana en su clase, dijo ella dando la vuelta y caminando hacia las habitaciones.

-¡Raquel!, gritó el profesor, ¡toma!, esto es tuyo.

Ella extendió la mano y él puso las pantaletas que le había quitado la noche que pasaron juntos.

-No pensarías que me las dejaría, dijo sonriendo, con aquella sonrisa que hizo darse cuenta a Raquel de que ya era tarde y que se había enamorado de su profesor, ahora si estaba en problemas, sería muy incomodo verlo dar la clase y fingir que nada había pasado.

Esa noche fue de insomnio total, Raquel no pudo cerrar los ojos ni un momento, a la una de la madrugada, en un completo silencio entró Amanda por la puerta.

-¿Tranquila, estoy despierta, no he dormido nada, si quieres enciende la luz?

-¿Qué pasa, porque saliste del bar de esa manera, me quedé esperándote Raque, estas bien?

Raquel ya no podía más y se echó a llorar.

-Amiga, esto es tan difícil, de verdad, solo quiero desaparecer de aquí, quiero volver a casa, ya quiero que pase este tiempo de universidad, ser una mujer exitosa y dejar todo de lado.

Sin preguntar nada, Amanda le dio un abrazo a Raquel, haciéndola sentir mas tranquila.

-Raque, yo salí detrás de ti del bar, ¿tu chico guapo de la otra noche es el profesor Daniel?, no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo, te ayudaré en lo que quieras, pero no dejes que esto afecte tu futuro, yo estaré ahí para ti amiga.

Raquel se quedó sin palabras, quería confiar en que Amanda guardaría su secreto, pero no la conocía tan bien como para estar segura de eso, ya era un poco tarde, ella sabía todo, ahora solo quedaba esperar a ver que iba a suceder.

-Gracias Amanda, te juro que yo no sabía quién era él, hoy nos vimos, pensé que sentía lo mismo que yo, soy una tonta, soy una niña y ahí está la espectacular Olivia, ella si lo podría conquistar con solo una mirada.

Amanda no sabía que decir, solamente abrazaba a Raquel, ella sabía muy bien por lo que su amiga estaba pasando.

Así se quedaron dormidas las dos, abrazadas en la cama de Raquel, al día siguiente la primera clase era con Olivia, les daba un curso solamente, ella una mujer de treinta años, evidentemente era mayor que Daniel por algunos años.

-Vamos amiga, animo, te ves hermosa, solo déjame ponerte un poco de esto por aquí y por acá, así se taparán esas ojeras, sonríele a la vida.

-Gracias Amanda, si, levantaré mi ánimo, soy joven y esto lo voy a superar en menos de una semana, ya lo verás.

-Vamos Dani, dime que sí, que, si me acompañarás, mami quiere verte, tu sabes que siempre me pregunta por ti.

-No lo sé, creo que mis padres estarán en la ciudad este fin de semana.

-Mejor aún, nos reunimos para cenar, eso es, el sábado cena con nuestros padres, recuerdas, cuando éramos novios que salíamos todos.

-Está bien, organiza todo, envíame la hora, ahí estaré.

-Gracias guapo, recordaremos viejos tiempos, dijo ella mientras caminaba contorsionándose por el pasillo dejando a los chicos con la boca abierta.

-Viste eso Amanda, de verdad, necesito que esto pare, no existe el profesor Daniel Stevenss, no más.

Todo eso sucedió frente del salón de clase de Raquel, Daniel la miró disimuladamente, él se sentía mal por lo que Raquel había observado, pero no podía hacer mas nada.

-Bueno jóvenes, vamos a comenzar.

-Raque, que pasó contigo, me quedé esperándote anoche para bailar.

-Ahora no Matt, hablaremos después.

-Señorita Collins, tiene algo que contarnos o solamente interrumpe mi clase, si no le interesa, la puerta del salón está abierta, dijo Olivia con un sarcasmo en su voz.

-No señorita, disculpe, el joven Webb, solamente me decía lo espectacular que usted se ve hoy, dijo Raquel saliendo del paso.

-Gracias Matt, siempre me lo dicen, dijo ella si el mas mínimo afán de ser modesta.

Matt sonriendo tímidamente miró a Raquel con ganas de matarla, esta levantó sus hombros como disculpándose.

La clase estuvo de lo más aburrida, pero la señorita Cobbs, no le quitaba los ojos de encima a Raquel, como queriendo preguntarle algo, ella era calculadora y algo celosa eso se notaba a simple vista.

Al terminar la clase, sucedió lo esperado.

-¿Señorita Collins, puede venir un momento por favor?

-¿Necesitas que me quede contigo Raque?

-No Amanda, estaré bien, gracias, espérame en la cafetería por favor.

-Señorita Collins, tengo una duda, ¿desde cuándo conoce al profesor Stevenss?

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