El arma

—¡Tch, maldita mujer!

Ver a Jonathan molesto la hizo reír aún más. En sus ojos actuales, Jonathan parecía un perdedor patético y estúpido.

—Jajaja... ¡deberías ser consciente de tus propias habilidades, Jo! No eres tan bueno como crees. ¡Así que deja de pensar que eres invencible!

—¿En serio? Ent...

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