Capítulo 13 Cap. 13

Una espesa neblina cubría la capital, como si «La carita de Dios» quisiera acompañar la tristeza de Diego. Su rostro mostraba una profunda aflicción, sus ojos: ausentes, afligidos, hinchados, y enrojecidos de tanto llorar, de aquel feliz hombre no quedaban rastros de su alegría del ayer, el dolor se...

Inicia sesión y continúa leyendo