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—¿Seguro que no debería ir contigo? —preguntó Davian, pegándose a ella mientras se ponía lápiz labial frente al espejo.

—No —lo regañó ella.

Él estaba de pie justo detrás, de modo que ella podía ver su rostro por encima de su cabeza en el espejo. Se veía realmente preocupado y, si no hubieran lleg...

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